Omega 3, los ácidos grasos esenciales para nuestro organismo

los Omega 3 son ácidos grasos muy importantes para nuestro organismo, porque favorecen mucho la reducción de triglicéridos y colesterol malo, aumentando así el colesterol bueno. Al igual que el Omega 6, se definen como ácidos grasos esenciales porque nuestro cuerpo no es capaz de sintetizarlos y por tanto deben ser introducidos en el organismo a través de los alimentos o suplementos específicos.

Las propiedades del Omega 3: ¿para que sirven?

Los omega 3 son realmente valiosos, porque pueden prevenir diversas enfermedades y preservar la salud del corazón, pero no solo. Veamos en detalle cuáles son los beneficios de estos ácidos grasos para nuestro organismo.

Conservan la salud del corazón

Estos ácidos grasos poliinsaturados reducen el riesgo de formación de trombos y ralentizan el desarrollo de placa aterosclerótica. Por lo tanto, son una panacea para el corazón y el sistema circulatorio y, a menudo, se recetan a quienes padecen enfermedades y trastornos cardiocirculatorios como la aterosclerosis.

Reducen los niveles de colesterol malo y triglicéridos

Los omega 3 tienen la capacidad de reducir el colesterol malo a favor en lugar del bueno pero no solo. Al tomar suplementos específicos también es posible disminuir los niveles de triglicéridos en sangre y así prevenir diversas patologías, siempre en lo que respecta al sistema cardiocirculatorio.

Son útiles contra enfermedades inflamatorias crónicas.

Estos ácidos grasos insaturados también cuentan con Propiedades anti-inflamatorias y, por lo tanto, a menudo se recomiendan para quienes padecen enfermedades como la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa y la artritis reumatoide.

Conservan la salud del cerebro

Los omega 3 también son muy útiles para mejorar el desarrollo cognitivo y prevenir enfermedades degenerativas como la enfermedad de Alzheimer. También se recomiendan durante el embarazo para la prevención de problemas en el desarrollo neonatal.

Reducen el riesgo de cáncer

Según algunos estudios, estos ácidos grasos también reducen el riesgo de algunas formas de cáncer y por tanto son una panacea para nuestro organismo, porque previenen muchas de las enfermedades que están muy extendidas en la actualidad.

¿Dónde se encuentran los Omega 3?

Aunque los Omega 3 son esenciales para nosotros, nuestro cuerpo no produce lo suficiente, para ello debemos integrarlos en nuestra dieta con alimentos especialmente ricos como: nueces, avellanas, almendras, cereales, semillas de chía y lino y aceites vegetales. También están presentes en algas, frijoles, guisantes, lentejas, garbanzos y soja.

Sin embargo, la principal fuente de Omega 3 sigue siendo el pescado. (en particular: sardinas, anchoas, caballa, salmón, atún, pez espada, Hipogloso es krill), por ello se recomienda un consumo mínimo dos veces por semana. De lo contrario, tomar suplementos que contengan Omega 3 diariamente puede ayudar a aumentar su ingesta diaria.

Aceite de pescado, en Inglaterra en el siglo XIX, se empezó a utilizar como fuente de vitamina D, tras lo cual se descubrió que es rica en Ácidos grasos omega 3, ácidos grasos esenciales (es decir, que nuestro cuerpo no puede producir por sí solo).

Omega 3 e hipertensión

Numerosos estudios muestran que para quienes padecen hipertensión (presión arterial alta), una dieta rica en Omega 3 puede reducir significativamente la presión arterial.. Sin embargo, no basta simplemente con aumentar las porciones de pescado en la dieta diaria, pescados como el atún también son ricos en mercurio por lo que pueden provocar el efecto contrario, aumentando así la presión.

En caso de hipertensión, es preferible tomar suplementos de aceite de pescado. concentrado obtenido mediante procesos de depuración avanzados. Solo estos procesos garantizan la ausencia de metales pesados ​​y otros contaminantes.

Intergadores específicos de Omega 3

En el mercado es posible encontrar numerosos suplementos de Omega 3, pero siempre es recomendable pedir consejo a tu médico antes de emprender un tratamiento. De hecho, las dosis deben establecerse con cuidado porque un exceso de estos ácidos grasos puede provocar diversos problemas.

Interacciones con drogas

Los omega 3 pueden:

  • Aumenta el riesgo de hemorragia si se toma con medicamentos que tienen el mismo efecto (como aspirina y anticoagulantes)
  • Afectan el azúcar en sangre, por lo que se debe prestar especial atención en pacientes con diabetes.
  • Para bajar la presión, quienes toman medicamentos para bajar la presión deben, por tanto, utilizarlos comprobando periódicamente los valores de la tensión arterial.
  • También interactúa con muchos otros tipos de medicamentos, por ejemplo, medicamentos que afectan el sistema inmunológico o antiarrítmicos. Por este motivo es aconsejable consultar siempre con su médico antes de empezar a tomarlos.

Fuentes de comida

Los consumidores de pescado deben saber que existe una posible presencia de metales pesados. y contaminantes liposolubles como el mercurio, que se sabe que se acumula a lo largo de la cadena alimentaria. Por esta razón, son preferibles los peces pequeños como las sardinas.

Otra fuente alimenticia muy importante de Omega 3 está representada por nueces secas, como nueces.

Curiosidades sobre estos ácidos grasos

En los años 70 un estudio realizado sobre los inuit (los nativos de Groenlandia), observó que aunque la dieta de esta población era muy rica en grasas, tenían un corazón más sano y una salud mucho mejor que las poblaciones europeas. Las grasas que consumían los inuit provenían principalmente de ballenas, focas, salmón y otros animales marinos, todos particularmente ricos en Omega 3. Los omega 3 también ayudan a prevenir enfermedades degenerativas (especialmente del corazón) protegiendo la pared de los vasos sanguíneos de la formación de placas ateroscleróticas.

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